2022-04-04
EL FUTURO 3:
Como poeta, gran parte de mis
pensamientos son mis sueños; esto lo debe comprender mejor mi amigo, hermano y
mentor, Elvis Sibilia.
Escudriñando en esos pensamientos, he caído en cuenta en
la infinitud de posibles capacidades cerebrales del Ser Humano. Creo que aún
tenemos una porción muy pequeña del conocimiento de todas esas posibilidades.
De hecho, por ejemplo, sólo hasta hace pocos años, se pensaba que la Hipnosis
era un asunto de “magia”, ficticio e imposible; hoy en día se conoce y domina
como una técnica científica puesta en práctica por médicos especializados en la
curación y corrección de ciertas patologías mentales, a nivel mundial. Esta
técnica entonces, la Hipnosis, nos sirve de ejemplo de las tantas capacidades
potenciales del cerebro humano que aún están en estudio por la Comunidad
Científica Universal. Recuerden por ejemplo el “Deja-vu”, que aún no está muy
claro; sin embargo, hay muchas otras que ni siquiera se han tratado
someramente, previendo su complejidad, como son “las corazonadas” o
“previsiones”, sin que lleguen a ser meras “adivinanzas”. Tengo, durante mi
devenir, alguno ejemplos, tanto personales como de relacionados amistosos y
familiares.
Durante mi adolescencia, había un muy apreciado amigo
mío, cuya familia también me tenían gran aprecio, desde sus hermanos y
hermanas, pasando por sus padres hasta su abuelita materna, a quien yo le tenía
gran cariño. Pasando los años, nos mudamos a otra ciudad que nos distanció
geográficamente. En mi casa también se le recordaba con mucho aprecio a ese
amigo, pero desconocían mi afecto por la
abuelita. “la beba” como le llamábamos los amigos y parientes. Pues bien,
pasados algunos años, un día amanecí yo recordando enfáticamente a ese amigo y
toda su familia, y con una inquietud que mi mamá notó claramente, al punto que
me dio dinero para el pasaje, sin yo solicitárselo, y me trasladé hasta la
ciudad de mi amigo; fue un viaje como de dos horas, y al llegar a mi destino,
me recibieron con la triste noticia del fallecimiento de “la beba” hacía una
hora, esa misma mañana. Yo jamás acepté ese hecho como una coincidencia.,
Otro caso, muy triste para mí, fue el de mi mamá.
¿Cuántas veces, desde niño, no vi yo que salíamos de emergencia con mamá hacia
un médico, o alguna clínica, por sus padecimientos cardíacos, y siempre
regresábamos alegres por su pronta recuperación, Inclusive, uno de esos
momentos más críticos fue cuando sufrió un “micro infarto” que la condujo a una
cirugía muy delicada en otro país, pero ella siempre mantenía su buen ánimo y
deseo de regresar a su casa. Pues bien, pasados varios años después de esa
cirugía, sus condiciones de salud volvieron a degradarse a causa de la
“Diabetes”. Otra vez a las emergencias médicas, pero ella siempre con su alegre
sonrisa. En una oportunidad, durante las dos últimas semanas, ya habíamos
salido con mamá en tres oportunidades, y ella regresaba siempre con su alegría
en los labios. Esa tarde, se sintió otra vez mal y le tocó a mi hermano
llevarla al Centro Médico. Le ayudé a subirse al asiento trasero del vehículo
de mi hermano y en el momento que intenté cerrar la puerta ella me detuvo con
su mano, miró por sobre mi hombro hacia su casa. y me dijo. “yo no vuelvo más”…
me dejó cerrar la puerta del carro… y yo casi lloré… sentí que era verdad lo que mi madre me
decía, y fue cierto… ni siquiera la
velamos en la casa.
¿Coincidencias?...
no creo, pienso que el cerebro humano tiene facultades que le permiten,
así como intuimos el Tiempo, visualizar momentos del Devenir Futuro, antes de
llegar a ser.
Amigos lectores, revisen su memoria.
Licdo. Nelson E. Rivas Z.
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